Un poco de historia

La década de 1740 está marcada por las guerras libradas por las grandes potencias europeas. La guerra de los Habsburgo contra los turcos se ha dado una pausa debido a la Guerra de Sucesión Austríaca, similar a la que había vivido España décadas antes, que enfrentó a las distintas casas y que dio como resultado el asiento de la dinastía de Borbón en el trono. En Inglaterra, los primeros pasos de la Revolución Industrial comienzan a avanzar mediante la introducción en el mercado de una primitiva máquina de vapor aún sin pulir, mientras que en el marco social destaca la aparición de una "clase media", comerciantes y emprendedores de gran poder adquisitivo que fomentarán la estratificación social y la furia del temprano proletariado contra sus explotadores.
En cultura, los descubrimientos literarios son las aventuras del Robinson Crusoe de Defoe y la sátira de Los Viajes de Gulliver de Swift. Sin embargo, la novela más influyente en la sociedad es Pamela, de Richardson; esta obra marca el supuesto papel de la mujer en la sociedad, según el cual las mujeres deben ser sumisas y deben obediencia a los varones, siendo la máxima autoridad doméstica la figura del marido.
Políticamente, el clima británico es de cambio, estando marcado por el crecimiento del partido liberal o whig, los cuales abogan por la abolición de la monarquía absoluta y por las reformas electorales, propuestas que ganan el apoyo del pueblo en detrimento de los conservadores.
Entretanto, el monarca Jorge II continúa en su pugna contra los católicos a favor del protestantismo y, más concretamente, del metodismo; y en su intento de restaurar las arcas de la Corona, las cuales viven uno de sus peores momentos.
La economía se rige por el patrón oro, y el peso de las monedas es el que marca su valor. Diez monedas de cobre valen lo que un chelín de plata, cinco chelines lo que una moneda de oro y diez monedas de oro lo que un doblón.
En el Caribe, la Guerra del Asiento cada vez se hace más pesada. A pesar de los pretextos que las coronas de Inglaterra y España puedan poner, todo el mundo sabe que la verdadera causa de la guerra es el Tratado de Utretch, en el que se impuso a los españoles la concesión del Asiento de Negros y el Navío de Permiso a Inglaterra. El Caribe rara vez había visto una acción bélica tan cruenta fuera del ámbito de la piratería, del que tampoco se libraba esta contienda, dado que muchos de los combatientes no eran sino corsarios a las órdenes de su majestad.
La zona más transitada por los piratas sigue siendo el Caribe, debido a la menor oposición tras la debilitación (si bien no desaparición) de la Compañía de las Indias Orientales, que intenta fortalecerse de nuevo para mercantilizar los océanos.
Esta que vivimos es una época de conflictos, de acero y de sangre. Una época en la que el rugir del mar se ve apagado por los gritos de los hombres. Una época de piratas.